El CCB Tech Day 2026 fue mucho más que un evento empresarial. Fue el escenario donde la innovación cobró vida y donde la tecnología dejo de ser una promesa para convertirse en una experiencia tangible. En la ciudad de Bogotá, los asistentes tuvieron la oportunidad ver, tocar y operar soluciones tecnológicas en tiempo real, interactuar con expertos, descubrir las tendencias que están redefiniendo el futuro y vivir de primera mano el impacto de la transformación digital.

La tercera edición de CCB Tech Day tuvo lugar el 23 de julio de 2026 en el Centro de Convenciones Ágora Bogotá, fue una entrada gratuita para empresarios, emprendedores y profesionales de la región. Durante una jornada de 7:30 a. m. a 6:30 p. m., más de 3.500 asistentes viven 48 actividades inmersivas diseñadas para entender cómo la inteligencia artificial, los datos, la ciberseguridad, los drones, los robots y los ecosistemas digitales están transformando los negocios hoy.
No es un evento de discursos, sino de demostraciones prácticas, salas temáticas y experiencias hands-on donde a cada participante se le permite hacer preguntas, probar soluciones y llevarse claridad accionable para su organización. En esta edición, se congregaron más de 100 organizaciones comprometidas con la innovación. Su propósito es claro: usar tecnología, IA y datos para impulsar el futuro de los negocios de Bogotá y la región, cerrando brechas de competitividad y acercando a las empresas a soluciones concretas.
Nuestra participación en el evento como apertura en la sala de ciberseguridad fue con el taller “Vibe Coding vs Secure Coding: Cuando la IA programa, el Pentester hackea”, donde pusimos sobre la mesa una verdad incómoda: el código generado por IA acelera el desarrollo, pero también multiplica los riesgos si no hay criterio humano detrás.

En este espacio, abordamos la evolución del desarrollo de software desde los enfoques tradicionales hasta la tendencia actual de vibe coding, donde los prompts reemplazan a muchos requisitos y buenas prácticas de ingeniería. Explicamos cómo aprovechar la IA de forma responsable, por qué no se puede confiar en ella al 100% y por qué la intervención humana sigue siendo esencial para garantizar calidad, cumplimiento y seguridad.
Durante el taller evidenciamos las vulnerabilidades y malas prácticas de desarrollo que pueden surgir cuando los asistentes de inteligencia artificial generan código sin una supervisión adecuada. Analizamos problemas tan habituales como fallas de autenticación y autorización, fugas de información, validaciones insuficientes, así como una incorrecta gestión de errores que podrían pasar inadvertidos hasta llegar a producción.
También presentamos una comparación entre el desarrollo de software tradicional y el enfoque conocido como vibecoding. Mientras el desarrollador tradicional comprende los requisitos, diseña la arquitectura, evalúa riesgos, prueba cada componente y asume la responsabilidad técnica del resultado, el vibecoding suele priorizar la rapidez mediante instrucciones en lenguaje natural, aceptando código generado sin entender completamente su funcionamiento, sus dependencias o sus implicaciones de seguridad.

En el laboratorio construimos, con un solo prompt, una plataforma clínica completa, incluyendo funcionalidades de gestión de pacientes y datos médicos. A continuación, ejecutamos un pentest en vivo sobre la aplicación generada, evidenciando ante el público cómo era posible explotar fallos de seguridad derivados directamente de decisiones de la IA en el código. Este ejercicio permitió ver, en tiempo real, la brecha entre “software que funciona” y “software que resiste ataques”.

Cerramos el taller con una reflexión clara: la inteligencia artificial puede acelerar el desarrollo de software y aumentar significativamente la productividad, pero no puede asumir la responsabilidad sobre la seguridad, la ética ni el impacto de los sistemas que ayuda a construir. Aunque los modelos son capaces de generar código funcional en cuestión de segundos, no comprenden por sí solos el contexto completo de la amenaza, el modelo de riesgo, las reglas del negocio ni las regulaciones que deben cumplirse en un entorno real.
Por esta razón, enfatizamos que todo código generado con asistencia de IA debe ser revisado, probado y validado por desarrolladores, arquitectos de software o pentesters con el criterio técnico necesario para identificar vulnerabilidades, fortalecer la seguridad y garantizar la calidad antes de su despliegue en producción. La diferencia no radica únicamente en quién escribe el código, sino en quién lo entiende, lo cuestiona, lo valida y, sobre todo, responde por sus consecuencias.
El mensaje final para los asistentes fue contundente: un software desarrollado exclusivamente con inteligencia artificial, sin supervisión técnica ni procesos de revisión y hardening, difícilmente podrá considerarse verdaderamente seguro. En esta nueva era del desarrollo asistido por modelos, la combinación entre la velocidad y productividad que ofrece la IA y la experiencia humana en arquitectura, desarrollo y seguridad ofensiva y defensiva representa la estrategia más sólida para construir aplicaciones confiables, resilientes y preparadas para enfrentar las amenazas actuales.
En Internet Security Auditors creemos que la innovación y la seguridad deben avanzar de la mano. Por ello, acompañamos a organizaciones de diferentes sectores en la identificación y mitigación de riesgos mediante servicios especializados como pruebas de penetración (Pentesting), evaluaciones de seguridad para aplicaciones web, móviles y de escritorio, revisiones de código fuente en múltiples lenguajes de programación, análisis de cajeros automáticos (ATM), APIs, infraestructura, redes inalámbricas, Active Directory, Red Team, entornos en la nube y otros componentes críticos para el negocio.
Nuestro compromiso es ayudar a las empresas a desarrollar soluciones más seguras, resilientes y preparadas para enfrentar las amenazas actuales y futuras. Porque, al final, la confianza de un sistema no depende únicamente de que funcione, sino de que pueda resistir los ataques del mundo real.

La tercera edición de CCB Tech Day tuvo lugar el 23 de julio de 2026 en el Centro de Convenciones Ágora Bogotá, fue una entrada gratuita para empresarios, emprendedores y profesionales de la región. Durante una jornada de 7:30 a. m. a 6:30 p. m., más de 3.500 asistentes viven 48 actividades inmersivas diseñadas para entender cómo la inteligencia artificial, los datos, la ciberseguridad, los drones, los robots y los ecosistemas digitales están transformando los negocios hoy.
No es un evento de discursos, sino de demostraciones prácticas, salas temáticas y experiencias hands-on donde a cada participante se le permite hacer preguntas, probar soluciones y llevarse claridad accionable para su organización. En esta edición, se congregaron más de 100 organizaciones comprometidas con la innovación. Su propósito es claro: usar tecnología, IA y datos para impulsar el futuro de los negocios de Bogotá y la región, cerrando brechas de competitividad y acercando a las empresas a soluciones concretas.
Nuestra participación en el evento como apertura en la sala de ciberseguridad fue con el taller “Vibe Coding vs Secure Coding: Cuando la IA programa, el Pentester hackea”, donde pusimos sobre la mesa una verdad incómoda: el código generado por IA acelera el desarrollo, pero también multiplica los riesgos si no hay criterio humano detrás.

En este espacio, abordamos la evolución del desarrollo de software desde los enfoques tradicionales hasta la tendencia actual de vibe coding, donde los prompts reemplazan a muchos requisitos y buenas prácticas de ingeniería. Explicamos cómo aprovechar la IA de forma responsable, por qué no se puede confiar en ella al 100% y por qué la intervención humana sigue siendo esencial para garantizar calidad, cumplimiento y seguridad.
IA, velocidad y vulnerabilidades

Durante el taller evidenciamos las vulnerabilidades y malas prácticas de desarrollo que pueden surgir cuando los asistentes de inteligencia artificial generan código sin una supervisión adecuada. Analizamos problemas tan habituales como fallas de autenticación y autorización, fugas de información, validaciones insuficientes, así como una incorrecta gestión de errores que podrían pasar inadvertidos hasta llegar a producción.
También presentamos una comparación entre el desarrollo de software tradicional y el enfoque conocido como vibecoding. Mientras el desarrollador tradicional comprende los requisitos, diseña la arquitectura, evalúa riesgos, prueba cada componente y asume la responsabilidad técnica del resultado, el vibecoding suele priorizar la rapidez mediante instrucciones en lenguaje natural, aceptando código generado sin entender completamente su funcionamiento, sus dependencias o sus implicaciones de seguridad.
Laboratorio práctico en vivo

En el laboratorio construimos, con un solo prompt, una plataforma clínica completa, incluyendo funcionalidades de gestión de pacientes y datos médicos. A continuación, ejecutamos un pentest en vivo sobre la aplicación generada, evidenciando ante el público cómo era posible explotar fallos de seguridad derivados directamente de decisiones de la IA en el código. Este ejercicio permitió ver, en tiempo real, la brecha entre “software que funciona” y “software que resiste ataques”.
Finalización y conclusión de nuestro taller

Cerramos el taller con una reflexión clara: la inteligencia artificial puede acelerar el desarrollo de software y aumentar significativamente la productividad, pero no puede asumir la responsabilidad sobre la seguridad, la ética ni el impacto de los sistemas que ayuda a construir. Aunque los modelos son capaces de generar código funcional en cuestión de segundos, no comprenden por sí solos el contexto completo de la amenaza, el modelo de riesgo, las reglas del negocio ni las regulaciones que deben cumplirse en un entorno real.
Por esta razón, enfatizamos que todo código generado con asistencia de IA debe ser revisado, probado y validado por desarrolladores, arquitectos de software o pentesters con el criterio técnico necesario para identificar vulnerabilidades, fortalecer la seguridad y garantizar la calidad antes de su despliegue en producción. La diferencia no radica únicamente en quién escribe el código, sino en quién lo entiende, lo cuestiona, lo valida y, sobre todo, responde por sus consecuencias.
El mensaje final para los asistentes fue contundente: un software desarrollado exclusivamente con inteligencia artificial, sin supervisión técnica ni procesos de revisión y hardening, difícilmente podrá considerarse verdaderamente seguro. En esta nueva era del desarrollo asistido por modelos, la combinación entre la velocidad y productividad que ofrece la IA y la experiencia humana en arquitectura, desarrollo y seguridad ofensiva y defensiva representa la estrategia más sólida para construir aplicaciones confiables, resilientes y preparadas para enfrentar las amenazas actuales.
Reflexión final
La inteligencia artificial está transformando la forma en que desarrollamos software, pero también está cambiando la manera en que debemos protegerlo. En un entorno donde el código puede generarse en segundos, la seguridad no puede ser un paso opcional, sino un proceso continuo que acompañe todo el ciclo de vida del desarrollo.En Internet Security Auditors creemos que la innovación y la seguridad deben avanzar de la mano. Por ello, acompañamos a organizaciones de diferentes sectores en la identificación y mitigación de riesgos mediante servicios especializados como pruebas de penetración (Pentesting), evaluaciones de seguridad para aplicaciones web, móviles y de escritorio, revisiones de código fuente en múltiples lenguajes de programación, análisis de cajeros automáticos (ATM), APIs, infraestructura, redes inalámbricas, Active Directory, Red Team, entornos en la nube y otros componentes críticos para el negocio.
Nuestro compromiso es ayudar a las empresas a desarrollar soluciones más seguras, resilientes y preparadas para enfrentar las amenazas actuales y futuras. Porque, al final, la confianza de un sistema no depende únicamente de que funcione, sino de que pueda resistir los ataques del mundo real.